tiempo de juego | Tiempo de Siembra, el negocio social que lleva el campo a la ciudad
Huertas Urbanas realizadas por el amor y conocimiento de madres campesinas de todo el país
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Tiempo de Siembra, el negocio social que lleva el campo a la ciudad

Madres de Altos de Cazucá provenientes de todo el país siembran sus saberes campesinos. Aquí su historia.

Tiempo de Siembra nace en Cazucá, un barrio árido donde se ven pocos metros verdes, y aún menos árboles. En nuestra sala solar, donde hay 20 metros cuadrados inundados de gravilla, decidimos empezar a darle más tonos verdes al barrio; y no sólo verdes, también rojos, amarillos, morados y muchos más.
 
Nos preguntamos por el impacto ambiental que una huerta podría tener ¿Una lechuga podría contribuir a limpiar el aire? Seguramente la respuesta era no. Sin embargo, nuestras huertas podían ser un vehículo para empezar a promover un mensaje para promover el cuidado del medio ambiente.

 

Lo empezamos a hacer con las herramientas básicas de trabajo, pues nos dimos cuenta que no era necesario gastarse mucho dinero en palas, sistemas de riego, semilleros o cualquiera de las herramientas básicas de trabajo sino por el contrario que podíamos utilizar materiales reciclables como botellas o cubetas de huevo para hacer nuestras propias herramientas. Después pensamos en otros materiales que necesitábamos – Semillas, tierra y abono – . Sabemos que todos los días se producen cientos de toneladas de basura  en Colombia y el mundo… se nos ocurrió entonces qué mejor forma de reutilizarlos que haciendo nuestro propio proceso de compostaje.

 

Finalmente, empezamos a repensar la forma como comíamos, qué hábitos alimenticios teníamos ¿Tenemos poder de decisión sobre lo que comemos? Así, concluimos que sí tenemos una huerta en la casa, o a pocos metros de ella, reducimos un porcentaje de la huella de carbono que producimos al comprar todos los alimentos que llevamos a nuestro hogar, no utilizamos fertilizantes, pesticidas o plaguicidas contaminantes y aprovechamos para aumentar los espacios verdes del barrio.  Con esto, al tener una huerta en nuestra casa promovemos la seguridad y la soberanía alimentaria y aportamos al medio ambiente desde pequeñas acciones que se convierten en hábitos.

Estamos en cientos de hogares

Huertas de lechuga, remolacha, perejil, cilantro, tomate y decenas de alimentos más son sembrados y cosechados por manos campesinas que encontraron en la ciudad de Bogotá una oportunidad de negocio que nos permite crecer como la familia que somos. 

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